Lavar, marcar y enterrar nos enseña que es fácil enterrar el pasado pero muy complicado que este permanezca inmóvil y en silencio en los sótanos de una peluquería. Una comedia de balas, calaveras y pelucas los martes de mayo, 22.15 en Teatro Lara.

Esta comedia nos descubre que la venganza se sirve al calor de un secador de mano y no hay mejor defensa que un buen tinte.

Miriam Díaz-Aroca es Gabi, la dueña de esta loca peluquería, una superviviente que a lo largo de su vida ha tenido que solucionar todo tipo de problemas para mantener a flote su negocio. Junto a ella, los actores Danai Querol, Alex Larumbe y Mario Alberto Diez que actualmente forma parte de la serie “Seis Hermanas” de TVE.

Con su estreno en Teatro Lara, Lavar, marcar y enterrar. Historias de una peluquera en serie emprende su tercera temporada con muchas novedades y sorpresas como la incorporación de Miriam Díaz-Aroca.

Para quienes hayan visto esta comedia en la peluquería “Cortacabeza” donde se gestó o en el Teatro Príncipe Gran Vía donde creció durante el pasado verano podrán vivir ahora la experiencia desde cerca. Ya que el espacio de la sala off del teatro Lara permite una cercanía, que hace que la comedia se viva prácticamente en primera persona como uno de los personajes en escena.

Los que se estrenen en la experiencia L.M.E. disfrutarán del mejor espacio posible en el que permanecer secuestrados junto a Gabi y Fer, dentro de la peluquería donde se desarrolla la acción, inmersos en ese olor a tinte y ese aire de secadores tan necesario para dejarse llevar por los giros de esta comedia negra y los viajes a la movida madrileña de los 80s.

Sinopsis

En un local del barrio madrileño de Malasaña, cuatro personajes se ven forzados a compartir ochenta metros cuadrados durante una noche de armas sin seguro y peligrosos recuerdos. Lucas y Verónica, dos frustrados aspirantes a policía nacional, conviven durante horas con Gabriela y Fernando, ella la orgullosa dueña de la peluquería Cortacabeza y él su mejor pero más neurótico empleado.

¿Por qué los fantasmas no tienen pelos en la lengua cuando cuentan sus miserias? ¿Por qué intentamos alisar nuestro futuro cortando solo las puntas? ¿Consiguen horquillas, bigudís y rulos rizar un argumento?¿Se puede uno salvar de la verdad por los pelos? ¿Es necesario que el pelo esté húmedo para cortar por lo sano con el pasado?

Aunque Lavar, marcar y enterrar pretende contestar a todas esas preguntas, también tiene la intención de que los espectadores que cada noche asistan a la función sean diviertan durante el tiempo que estén violentamente secuestrados en nuestra peluquería.